Por muy fan de Apple que sea no puedo mantenerme al margen de comentar sobre la grave crisis que enfrenta el iPhone4 a pocos días de su lanzamiento internacional. Es que muchas veces otros importantes fabricantes de teléfonos móviles, y en tono de broma, me han mencionado que el iPhone es un teléfono de juguete, y el gran logro de este fue en su primera versión, la experiencia de uso revolucionó el mercado poniendo a esos fabricantes a esforzarse más por lograr hacer teléfonos competitivos.

Pero ya han pasado varios años y versión tras versión de iPhone veo que cada vez la brecha que mantiene a Apple como lider en la fabricación de smartphone se acorta, Android ya le pisa los talones y ahora ya podemos obtener esa experiencia que antes era única, en otros teléfonos de diversos fabricantes.

El iPhone 4 no provocó el efecto esperado en el mercado, ya que el avance en tecnología más importante que este incorpora es el Retina Display, esa pantalla que otorga la máxima resolución que podemos percibir con nuestros ojos, ideal para que esos pequeños caracteres se vean mucho más definidos facilitando la lectura. Este es el gran avance tecnológico desarrollado para el iPhone 4 y la verdad es que no ha logrado alcanzar el interés esperado. En mi caso, aún no pruebo el iPhone 4, pero el Retina Display no es algo que me entusiasme y me haga decidirme por él.

Los problemas de recepción en la antena me parecen impresentables, y las burlas de Nokia al respecto hasta me gustan. Es que el caso antennagate, como ellos mismos lo han definido, es un grave retroceso en los planes de Apple, que amenaza el reinado del iPhone en la categoría smartphone. Y lo que acaba de hacer Apple, reconociendo los problemas en su conferencia de prensa y ofreciendo regalar bumpers (funda oficial de Apple para el iPhone 4) para solucionar el problema es lo mínimo que podría hacer. Un golpe bajo al ego de Steve Jobs, y que sin duda no soluciona los problemas de fabricación del iPhone 4.

Pero este no es el único problema, el iOS4 ya lo han nombrado como el Windows Vista de Apple. El esperado multitasking no ha cumplido con las expectativas y en la práctica entrega una labor más para el usuario, estar pendiente de cerrar las aplicaciones o si no el teléfono se pone lento. Todo es muy lindo, con increíbles efectos gráficos, pero el multitasking y las notificaciones siguen estando a años luz de lo que hace Blackberry, Android, incluso Symbian, para administrar múltiples programas.

Si es que pudiera elegir un teléfono de los que están actualmente en el mercado sin duda me inclinaría por un HTC Evo 4G o un Motorola Droid X, lamentablemente estos están lejos de llegar oficialmente a Chile, por lo menos antes de Septiembre en donde el iPhone4 llegará con bombos y platillos al país, y con todos sus problemas de fabricación… Pero no importa, hay bumpers gratis… O no?