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Anoche me tocó asistir al estreno de Transformers: Revenge of the Fallen, película que los amantes de los robots, la acción y la tecnología esperábamos con ansias.

Si bien la primera parte no era una obra de arte, nos hizo alucinar al ver los juguetes de la serie animada llevados a su máxima expresión en la pantalla grande, por eso esta segunda entrega debía mostrarnos algo que nos volviera a encantar, más allá de las curvas de Megan Fox, el CGI y las explosiones, cosa que no pasó.

La película resulta ser una serie de imágenes como video clips, trailers o gags que los pegotearon a la fuerza en una película de más de 2 horas y media, llena de explosiones y efectos especiales que no hace nada más que cansar y aburrir. A la media hora de película ya me quería arrancar del cine.

Todo lo nuevo de esta entrega de Transformers es malo, los personajes nuevos (sobre todo esos gemelos robots que estuve esperando toda la película que murieran luego) están muy poco desarrollados y no aportan nada. Lo que en la primera te hacía reír, acá te saca una sonrisa forzada (como los padres del protagonista).

Una pena en realidad, yo me esperaba un poco más. O sea Michael Bay es un tipo que hace películas de acción, pero creo que ahora se fue al chancho. Sin duda lo mejor es Megan Fox, tanta perfección hace pensar que también la hicieron con CGI.

De todas maneras no me arrepiento de haber ido al cine, no es lo mismo ver un robot de 10 metros en la pantalla grande, eso siempre se disfruta. Pero vayan con harto que comer, no tomen mucha bebida que se van a estar parando para ir al baño, y disfruten de las imagenes de robots y Megan Fox, nada más.

Disclaimer: Soy un acérrimo defensor del cine popcorn, amo las explosiones y secuencias de acción desmedidas. Pero eso no me quita ser objetivo, y simplemente esta no me gustó, para mi los estrenos del año fueron Star Trek y UP.

Así que abstenganse de putearme porque herí su sensibilidad, toda descalificación personal será borrada en los comentarios, esta es mi opinión personal.