El Classmate propiamente tal, cerradito y en 3/4

El Classmate propiamente tal, cerradito y en 3/4

Gracias a la gentileza de nuestros amigos de Intel, tuvimos la oportunidad de probar un Classmate PC, uno de los equipos diseñados específicamente para su distribución entre escolares y que “compite” en esfuerzos frente al OLPC del MIT/Negroponte. Y aunque ya no se trate de una novedad tecnológica frente a tanto netbook en el mercado, igual decidimos testearlo a fin de conocer qué tal se comportaría frente a una niña de 12 años.

Desde ya, les aviso: este no será un review técnico. Nada de benchmarks, tests de booteo, overclocking ni brujerías similares. Sólo nos enfocaremos en los aspectos de un usuario común, y por sobre todo, en los usuarios a quienes va dirigido este equipo: los niños.


El Classmate que nos prestaron se trata de la versión convertible de este dispositivo, el cual cuenta con una pantalla rotable y con interfaz táctil (manejada con un stylus), lo cual permite pasar de un laptop a un tablet PC. En cuanto a especificaciones de hardware, no se trata de nada nuevo frente a cualquier netbook: procesador Intel Atom N270 / 1 GB de RAM + algunos gigas de almacenamiento, ya sea como disco duro o SSD. Y en cuanto al software, viene con Windows XP preinstalado, aunque dicen por ahí que Mandriva corre muy bien en el equipo, dado que es sistema operativo con el cual se distribuye en forma alternativa (probamos de igual forma Ubuntu Netbook Remix y Moblin 2.0, los que corrieron bastante bien en el equipo, aunque sin operatividad de la pantalla táctil).

Más allá de lo dicho, cabe señalar que en cuanto al rendimiento se compara con cualquier netbook, es decir, corre muy bien las aplicaciones de oficina y navega muy bien por internet, aunque hay cierta lentitud al correr sitios desarrollados con Adobe Flash.

El Classmate y su pantalla rotable

El Classmate y su pantalla rotable

Un detalle interesante es el uso de la pantalla táctil en el Classmate. Aunque no podríamos definirla como “táctil” en realidad, ya que requiere un stylus para su uso. En realidad, el objetivo de esta pantalla está centrado en el uso del equipo como tablet, lo cual en mi opinión es bastante limitante, ya que se agradece la capacidad de utilizar los dedos como complemento al teclado y el touchpad de pequeño tamaño en estos dispositivos. De todos modos, la rotación automática de la pantalla (activada según la posición en que uno disponga del computador), en conjunto con el sistema de reconocimiento de escritura incorporado (bastante más avanzado de lo normal, pero de todos modos algo lento y torpe), permiten la lectura cómoda de documentos y e-books.

Cabe destacar que el equipo trae incorporada la interfaz “Blue Dolphin”, la cual reemplaza al escritorio de Windows por íconos grandes ordenados de forma que sea fácil interactuar con ellos mediante la pantalla táctil.

El Classmate en modo tablet, corriendo Windows XP y Dolphin

El Classmate en modo tablet, corriendo Windows XP y Blue Dolphin

Pero vamos a lo nuestro. A fin de testear de buena forma al equipo según su objetivo principal, esto es, su distribución entre escolares (programa que ya está siendo implementado en Chile en una escuela de Conchalí), le prestamos el equipo durante un día a una niña de 12 años y la dejamos jugar con el aparato, sin más indicaciones que dónde encender el equipo y la forma como operaba la pantalla. Estos fueron los resultados:

  • Observamos que la principal atracción del equipo era el stylus, pasando directamente a dibujar en Paint y a jugar solitario y otros juegos mediante esta interfaz.
  • En cuanto a internet, ingresó sin problemas a los sitios más visitados por ella frecuentemente, aunque se quejó del tamaño de la pantalla con respecto a la cantidad de información a visualizar.
  • Le fue prácticamente imposible escribir documentos mediante el sistema de reconocimiento de escritura, debido a que cada letra debía ser escrita con sumo cuidado (aunque sí reconoce indistintamente de manuscrita e imprenta).
  • En general, encontró que el tamaño del equipo y su peso lo hacían ideal para llevarlo a clases (la niña en cuestión posee un laptop de 13 pulgadas), y que su diseño era bastante cómodo, aunque el teclado lo encontró “demasiado pequeño”.
El Classmate como netbook, corriendo Moblin 2.0

El Classmate como netbook, corriendo Moblin 2.0

Luego del pequeño test de usuario, sólo nos queda decir que… El Classmate es un lindo equipo, muy interesante para su uso con escolares. Quizás habría que considerar su diseño y tamaño basándose en distintas gamas de usuarios, es decir, pensando en un tamaño, color, peso y características para los distintos rangos de edades que conforman el grupo escolar.

Ah, y de paso, si aún quieren conocer los detalles técnicos, los amigos del blog de al lado hicieron un buen review al respecto, y sacaron muchas fotos. Es más, de hecho, hasta olvidaron borrar algunas que se sacaron con la webcam…