Twitter se ha vuelto indispensable en mi día a día, representa la nueva forma vertiginosa de comunicarnos y conectarnos con nuestros intereses. Si bien, Twitter es personal por definición, cada vez veo cómo más empresas se suman a Twitter y el mismo Twitter recibe inyecciones de capital para seguir funcionando, capital que de una u otra manera tiene que generar lucas.

Por otro lado cada día somos más los que estamos convencidos que la actual publicidad en internet es una mierda, esta comprobado que los banners no se ven, y que la publicidad contextual, la misma que hizo a Google lo que es ahora, un buen modelo para anunciantes y consumidores.

Bueno, ahora estoy probando Magpie, que no es el primer intento de anunciar en Twitter, pero si el que me pareció más bien logrado porque el beneficio (plata) va directamente a los usuarios. Sólo basta con ingresar tu nombre de usuario y Magpie te da una estimación clara de cuanto vas a ganar al mes. En base a tu frecuencia de Twitteos y la cantidad de personas que te siguen.

Magpie publica anuncios en tu twitter, cómo si tu lo hubieras twitteado, con el hashtag #magpie, lo que permite distinguir que es publicidad y de paso hacer un seguimiento de los anuncios. Lo bueno es que tu puedes definir la periodicidad en que aparecen estos avisos, por defecto queda configurado en cada 5 twitteos tuyos Magpie publica 1 aviso.

Y para anunciantes es genial, porque ingresas tags para asociar tu anuncio a ellos, y te va diciendo a cuantas personas puede llegar dicho tag. Con un precio de anuncios muy bajo, o sea con poca inversión puedes viralizar tu anuncio.

Pero mi incorporación a Magpie trajo una rica discusión con mis queridos followers, entre los que valoran a Twitter tal cómo está, los que les da igual y los que están a favor de estas nuevas formas de anunciar.

Para mi está claro que internet no es gratis, y que la búsqueda de nuevas formas de anunciar es muy necesaria y personalmente siento que este tipo de modelos flexibles son los que traen más beneficios para anunciantes y consumidores. Porque si a alguien le molesta que mi twitter tenga publicidad, basta con apretar un botón y te dejan de seguir.

Y por otro lado, si muchos te dejan de seguir vas a ganar menos plata, y los avisos van a ser menos vistos. Entonces el desafió acá es que los anunciantes logren entender el contexto, que sus avisos tienen que lograr representar los intereses de la persona que está detrás de ese Twitter, que no afecte su reputación. Si al final cada vez que Twitteo: Me estoy tomando un café en el Starbucks, estoy haciendo publicidad viral que no me la paga nadie, y si por eso recibiera dinero, y que los lectores lo supieran, me parece de lo más correcto. Mientras no se pierda el contexto y represente de verdad mi opinión.

Porque cómo Chris Anderson decía, la reputación es lo más valioso que tenemos en la red, entonces lo más lógico sería lograr el equilibrio perfecto, que permita mantener nuestra reputación, y genere beneficios de cualquier índole (dinero, sobornos, dulces, ego… da igual).

Bueno, es una genial discusión que recién empieza, la gracia de esto es que juntos estamos inventando estos nuevos modelos.

Disclaimer: Magpie no me paga por publicar este post, y 40 minutos después desde que hice a mi twitter patrocinado tuve 4 nuevos followers, y nadie me ha dejado de seguir, según QTwitter.

Con esto no pretendo engañar a mis followers, y tampoco hacerme millonario, creo que ellos saben distinguir un twitteo que empiece con #magpie. Y por último, yo no dejaría de seguir a quien realmente me interesa porque el 10% 20% de sus twitteos es patrocinado.

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