Esta semana me invitaron a escribir una columna sobre el iPhone para el diario La Voz de Maipú, la comparto acá también con ustedes.

loopt.jpgDespués de años de rumores, en junio del 2007 Apple anuncia oficialmente el nacimiento de su nuevo hijo, la excitación vivida en San Francisco la sentimos los que seguíamos a miles de kilómetros el evento. Se daba inicio a la nueva era de las comunicaciones.

El camino de Apple está forjado por eventos que han marcado hitos en la historia. Primero fue la computación personal, luego la música y ahora la forma en que nos comunicamos, y accedemos a internet desde un dispositivo móvil, interactuando con una pantalla mediante nuestros dedos.

Las tecnologías ocupadas no son nada nuevas, el mérito de Apple fue aplicarlas en un solo dispositivo de forma inteligente, y con el poder de su versión reducida de su sistema operativo, ahora potenciado por una comunidad de desarrolladores que inundan de aplicaciones la tienda online de software para el iPhone.

Tienda desde la que en su primer mes de uso se descargaron 60 millones de aplicaciones, generando 30 millones de dólares de ganancias. Es por eso que no dejo de pensar en las múltiples experiencias que se van generando con este “teléfono”, desde el punto de vista comercial, y mirado desde el usuario que puede acceder a software basado en la web social y las georeferencias.

Por ejemplo, con una aplicación llamada Loopt es posible saber exactamente donde se encuentran tus amigos y verlos como se mueven en cualquier parte del mundo sobre Google Maps. O bien, tomar la cámara y transmitir en vivo y en directo audio y video a través de internet gracias a Qik.

Mientras en Chile desde su lanzamiento hemos visto sendas campañas de marketing que inundan todos los medios, y testigo de cómo miles de compatriotas se agolpan en las tiendas, en las que tuvieron que hacer fila el día de su lanzamiento, en busca del preciado teléfono.

Claramente el iPhone se ha convertido en símbolo de status, algo que deja otra vez en evidencia el comportamiento consumista de los chilenos, ya que somos el único país en latinoamérica en donde se ha vivido tan fuerte la iPhoneMania. Que a pesar de su conocido éxito mundial, cómo fenómeno sólo se había visto en Nueva Zelandia, Europa y Estados Unidos.

Más grande que el valor del aparato que llevan en sus bolsillos, y que el ego de alguno de sus poseedores, es el hecho de que cada vez estamos más conectados. Si bien Apple dio el vamos a la nueva era en telefonía celular, la variedad y la competencia que se está generando promete increíbles resultados.

Por eso Google trabaja a toda marcha en Android, su sistema operativo especialmente diseñado para dispositivos móviles. A diferencia de Apple, el valor de Google es crear una plataforma abierta, compatible y adaptable a los requerimientos de todos los fabricantes de teléfonos móviles.

Si alguna vez te imaginaste que tu celular te podría recomendar panoramas según tu ubicación actual, que coincidan con tu presupuesto y tus preferencias personales, acompañado de fotos, videos y referencias de otros usuarios… Bienvenido al futuro.