iPod touchPuede que se acuerden de este post que publiqué el 18 de Septiembre del año pasado, descartando al iPod touch como, básicamente, un producto para hacerte comprar un iPhone. Desde el lanzamiento del iTouch el 5 de Septiembre, Apple ha ordenado su cabeza en varios sentidos, y ha dejado de tratar al iPod táctil como un ciudadano de segunda clase.

La mayor diferencia entre un iPhone y un iTouch era el software. Recordemos que el Touch, antes de Macworld, no tenía Mail, Weather, Stocks, Maps ni Notes, y a pesar de poder instalarlas vía Installer.app (que, dicho sea de paso, costó mucho hacer funcionar en un principio) y a pesar de que la actualización costó US$20 a los dueños antiguos del Touch, hoy estas apps vienen instaladas de fábrica. Un poroto para el iPod.

Algo casi tan grave como la ausencia de esas 5 aplicaciones, era que el calendario del Touch no pudiera agregar ni modificar eventos. Una funcionalidad muy básica, pero crucial para usar el iPod como PDA. No tenerla era una de las medidas más absurdas que Apple había tomado en años, y más que dejar al Touch como un mal producto, dejaba a Apple como una empresa mala onda. Menos mal que 1.1.3 arregló eso.

Y por último, el hardware. Aún sostengo que a Apple no le cuesta nada incorporar un control de volumen físico y unos audífonos con botón, pero el hecho de que no tenga cámara ni parlantes externos es parte del hecho de que no es un teléfono, y es algo con lo que puedo vivir. Hacerme un dock con la caja de mi Shuffle es muy fácil (además, el Touch viene con una especie de stand), y a diferencia del iPhone, puedo usar los audífonos que quiera, porque la salida de audio no está en una depresión de la superficie. Ah, y la pantalla de los Touches actuales es tan buena como la del iPhone.

Así que no, el iPod touch ya no es un iPhone anémico. El mío llega este viernes.