ipod_touch.jpgApple quiere vender iPhones a toda costa. Los únicos problemas que tenía para hacerlo eran el precio, que bajó considerablemente el 5 de Septiembre, las amarras a AT&T, que por supuesto ya no existen, y la gente como yo, que estaba esperando un iPod con multi-touch y Wi-Fi. Y vaya que han logrado su objetivo.

La técnica de Apple para venderle iPhones a la gente que esperaba el iPod touch es como casi todo lo que han fabricado: simple, pero genial. Por supuesto que nadie iba a aguantar que Apple no hiciera un iPod tan amigo de tus dedos como el iPhone, y mientras todo el mundo veía que un producto tal “canibalizaría” las ventas de un teléfono aquél, la gente de Jobs veía lo contrario. ¿Pero cómo iban a hacer eso? Haciendo que el iPod touch fuera, en comparación con el iPhone, verdaderamente… lamentable.

El touch es, básicamente, el iPhone con problemas de conducta y de crecimiento. Al touch le faltan muchas aplicaciones (además de las obvias por no ser un teléfono) que en realidad, no se justifican como un diferenciador de productos. Por ejemplo, los Widgets de Stocks, Maps y Weather, la gran aplicación Mail, y cosas tan simples, pero tan útiles como la capacidad de escribir notas rápidas en Notes o agregar/modificar entradas del calendario, brillan por su ausencia en el iPod. Así es: uno en un touch no puede modificar el calendario, sólo verlo. Indignante.

Luego, en el cuerpo mismo del iPod, se echan de menos los controles de volumen físicos, los audífonos especiales con botón para controlar la música, la cámara, la superficie de atrás hecha de aluminio opaco que se mantiene sin rayas, la buena calidad de la pantalla, los parlantes externos y el Dock que viene incluído en la caja del iPhone. Una lista para nada miserable. ¿No salta como obvio que Apple quiere que alejemos lo más posible nuestras garras del touch y las dirijamos al iPhone en vez?

Al menos a mí me convencieron.