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Cuando hace unos meses Apple lanzó el iPhone, inmediatamente se me vino a la cabeza como ese teléfono había revolucionado la forma de acceder a internet desde un dispositivo móvil, que al contrario de como se estaba haciendo hasta la fecha, no adaptaba el contenido de las páginas para mostrarlas en su navegador, si no que adaptaba el mismo navegador de los computadores de escritorio para llevarlo al móvil.

Pero el iPhone estaba lleno de trabas para que “cualquier mortal” pudiera acceder a él legalmente, partiendo desde su precio hasta su contrato obligado con AT&T y su disponibilidad sólo en USA.

Pasó el tiempo y ahora recién se sabe de métodos para desbloquearlos por hardware, que tampoco están al alcance de cualquier mortal, y desbloqueos por software que también están siendo excluyentes porque los mismos creadores quieren hacerse millonarios.

Con ese panorama Steve Jobs nos sorprende con la salida del iPod Touch, un iPod con WiFi, la más avanzada interfaz presente en un dispositivo móvil y un navegador web que es infinitamente mejor a mi odiado Internet Explorer. Pero no es sólo eso, para mi esto es acercar la tecnología a la gente, porque un iPod es más caro que otros reproductores de mp3 (o mp4) pero lo venden en todas las tiendas de retail, todos lo conocen, más de alguien tiene un amigo, familiar o conocido que tiene uno.

Cuando el Leo me mostró su iPhone lo primero que pensé fue “está es la hueá más bakan que he visto” (tecnológicamente hablando) y ahora cualquier persona puede tener un iPod que es como sacado de una película de ciencia ficción.

O sea, ahora si que todos los competidores de Apple se van a esmerar en sacar dispositivos que nos conecten de verdad a internet móvil decentemente y a la vez con todo esto se está dando un fuerte impulso a los que trabajamos “haciendo internet”, que nos obliga a mirar más aun en la accesibilidad.

Y si al iPod Touch le sumamos los 200 dólares menos que ahora cuesta el iPhone, o sea mucha más gente se acerca a esta tecnología tan asombrosa. A estos “dispositivos” tan avanzados que ni en mis sueños me los imaginé tan geniales.

Ahora hay que ser soñador, y si la interfaz multitáctil es el presente, quizás en un futuro próximo estemos manejando las cosas con sólo pensarlo, eso y seguir profundizando en la biometría.