Si han experimentado problemas de cobertura en sus conexiones inalámbricas para computadoras u otros dispositivos móviles, seguro ya sabrán que los muros son el verdadero némesis.

Debilitada por la madera – y prácticamente incapaz de atravesar el concreto – una red WiFi común debe también considerar la orientación de la antena. Porque claro: no es lo mismo lanzar la señal directo contra un muro de 30 cms. de espesor que en diagonal… donde se transformará en casi un metro de material por atravesar.

Si a esto sumamos los teléfonos inalámbricos (y no me refiero a los celulares), que usualmente transmiten usando la misma frecuencia de los estándares 802.11b y 802.11g que rigen la mayoría de las redes WiFi, ya habremos identificado a dos de los peores enemigos de una conexión de calidad.

Pero hoy, mientras leía los blogs de Cnet News, me enteré de algunos saboteadores un poco menos evidentes, comenzando por… ¡la Navidad!

Por ejemplo, ¿sabían que los adornos de luces y sonido en un árbol navideño pueden minar hasta en un 35% la potencia de la señal? Según los expertos de AirMagnet, esto se debe no sólo al aumento de superficies reflectantes sobre el árbol, sino a que los transformadores emiten una gran cantidad de señales de radiofrecuencua (RF), con el cable de las luces sirviendo como verdaderas “antenas de interferencia”.

Aún así, Paul Broom, un especialista contactado por la publicación, minimizó el impacto de este “efecto Rudolph”, restringiéndolo a aquellos adornos “extremadamente baratos y de mala calidad“… (es decir, como los que se venden en Chile).

Para AirMagnet, bastaría con montar los árboles lejos de los puntos de acceso o ruteadores que emiten la señal (grandioso… justo el mío lo tengo en el living), mientras Broom aconseja poner ojo con otros elementos conflictivos.

Según cuenta, una vez debió trabajar sobre una oficina donde la red WiFi era particularmente poco fiable. Era todo un misterio, hasta que se percataron de que las mujeres en el lugar usaban tal cantidad de joyas que cada vez que pasaban junto al ruteador… ¡bloqueaban la señal!

Los últimos feroces enemigos ocultos y listos para atacar a traición – especialmente en las oficinas – son… las plantas. Sí, porque los mismos especialistas de AirMagnet detectaron que las plantas de interior, normalmente ubicadas junto a los puntos de acceso, absorben y distorsionan las redes inalámbricas, o crean zonas donde – inexplicablemente – no hay conexión.

Queda claro que ni el Viejito Pascuero ni Mr. T usan WiFi.