Lo que estaban esperando, la más completa revisión del MacBook que se ha hecho en el mundo, jaja, o al menos eso quisimos hacer con el Manuel, que gentilmente me invito a participar en la Revista Mouse del diario La Tercera.

Juntos escribimos el review que incluso le lleva videos. Lo más difícil es ponerse objetivo pero crean que lo intentamos.

Copio y pego parte del review acá, pero pueden leerlo en extenso en la Revista Mouse.

Amor a primera vista

El cuidado de Apple en el diseño del Macbook se nota desde el minuto en que se compra en la tienda, ya que viene en un empaque casi tan plano como una caja de pizza y que una vez abierto presenta “pequeños detalles” hasta en la plumavit que protege al portátil. Quienes han comprado un iPod saben de que hablamos.

Dentro de la caja encontramos el control remoto, algunos manuales, dos DVDs (que incluyen el sistema operativo y programas adicionales) y la pequeña fuente de poder con un enchufe adaptado rústicamente para los conectores chilenos. Para nuestra sorpresa, no se incluyen cables o adaptadores para conectar el notebook a un monitor externo.

Una vez con el portátil en nuestras manos nos llamó la atención su delgadez. Sólo 2,75 centímetros que lo transforman en uno de los notebooks más “planos” que hemos visto. Eso sí, no es de los más livianos.

Al momento de abrirlo nos llevamos la segunda sorpresa: para el cierre de la pantalla no cuenta con ningún botón o pieza mecánica, ya que se asegura “como por arte de magia” magnéticamente.

La pantalla, de 13 pulgadas en formato “widescreen” y con una resolución nativa de 1280 x 800 pixeles, es muy luminosa si se compara con la de modelos anteriores y a diferencia de la usada en los iBooks y PowerBooks presenta una terminación brillante (glossy).

Esto último ha recibido críticas por quienes aseguran que produce demasiado reflejo, pero también ha sido alabado por usuarios que no piensan lo mismo y que además agradecen el “look”. Nosotros nos sumamos a los “agradecidos”.

Nos gustó el diseño del teclado, que además es firme y responde a la perfección. Por lo mismo no concordamos con los comentarios iniciales de algunos usuarios molestos por la separación entre las teclas. En nuestro caso, nos acostumbramos de inmediato a escribir en él.

Por su parte, el trackpad tiene un muy buen tamaño y tiempo de respuesta, mientras que su forma panorámica facilita el control y ubicación del Mouse en la pantalla.

Al costado izquierdo, junto a la entrada y salida de audio, se encuentran 2 puertos USB 2.0, un puerto Firewire de 400mbps y la entrada mini-DVI, donde se enchufan los adaptadores necesarios para que lo conectemos a un monitor externo o a la TV. También acá se encuentra el puerto para el cable de Red.

Comentario aparte merece la forma en que la compañía de la manzana resolvió el trágico “tirón de la muerte” que muchos usuarios de notebooks dan a sus equipos al enredarse en los cables de energía.

Al igual que en los Macbook Pro, el adaptador de corriente incorpora un sistema llamado MagSafe que fija el conector al notebook con un mecanismo magnético, de tal forma que si tiramos con fuerza el cable, éste se desconecta del equipo sin moverlo.

Finalmente, en la parte superior de la pantalla vemos un pequeño cuadrito lleno de sorpresas. Corresponde nada más y nada menos que a la iSight, la cámara web de Apple, que ahora viene integrada en sus portátiles.

Y sin lugar a dudas se trata de un aporte, ya que la cámara sola tiene un valor superior a los $100.000 y porque con sus 640 x 480 pixeles de resolución entrega una imagen muy nítida. Además se adapta a la luz sin problemas, con una calidad que no ofrece cualquier webcam.

Junto a ella hay un par de pequeños orificios, uno que indica el funcionamiento de la cámara y otro que esconde un micrófono, que sumado a la iSight transforma al Macbook en una muy buena solución para videoconferencia.

No sólo Intel Inside

Claro. La mayor fama de los MacBooks está relacionada con que su cerebro es un chip Intel, pero esa no es la única característica particular que funciona bajo las teclas de este laptop.

Por ejemplo, desde las últimas versiones de los Powerbooks, Apple ha incorporado en los discos duros de sus notebooks sensores de movimiento, principalmente para evitar fallas a la hora de los “porrazos”.

Si bien a esta altura no se trata de un exclusividad, la función no ha pasado desapercibida debido a que varios programadores han inventado llamativas aplicaciones para MacOS que transforman los MacBook y MacBook Pro en “sismógrafos” o “espadas Jedi”.

En cuanto a conectividad, este equipo incluye un puerto compatible con gigabit Ethernet y si se trata de olvidarse de los cables, no sólo el clásico 802.11g sino también Bluetooth 2.0.

Por el lado de la multimedia ya nos referimos a la iSight, pero eso es sólo el comienzo. Por ejemplo, el mismo conector en que se enchufan los audífonos funciona como una salida óptica, que permite conectar el MacBook a un sistema de “home theater” para reproducir los DVD con sonido surround.

Además, “por el mismo precio” el notebook lleva instalado Front Row, un software que transforma al equipo en un “media center” que se maneja a través del pequeño control remoto incluido, para manejar listas de canciones, visualizar galerías de fotos o disfrutar de películas en su pantalla 16:9.

Otro elemento funcional que llamó nuestra atención fue el nuevo trackpad. No nos demoramos nada en acostumbrarnos a desplegar el menú de “click derecho” efectuando en él un pequeño golpe con dos dedos o a controlar el scroll arrastrándolos.

Obviamente la inclusión de chips Intel y de doble núcleo nos deparó sorpresas. Según nuestra experiencia, las máquinas realmente superan por mucho la capacidad de los equipos a los que reemplazan, los famosos iBooks.

Otro aporte de esta arquitectura al equipo, es que a pesar de la potencia, las baterías permiten una autonomía superior a las 4 horas (en la configuración de ahorro de energía), un tiempo nada despreciable considerando “el power” ofrecido por estas maquinitas.

Además la posibilidad de instalar Windows en forma nativa y sin complicaciones serias, hace que hasta el más fanático seguidor de Gates -o enemigo de Jobs- baje sus defensas frente a esta oferta.

No todo lo que brilla es oro

A pesar de las características que hacen del MacBook un equipo muy atractivo para el segmento de usuarios al cual está enfocado, también encontramos varias cosas que molestan o que se echan de menos.

Cuando revisamos el desempeño de la tarjeta de video -usando juegos y otras aplicaciones- quedamos bastante conformes, pero no por eso dejamos de notar que se trata de una tarjeta integrada que resta RAM al sistema.

El punto es que la configuración por defecto viene sólo con 512 MB de RAM y al compartir dinámicamente 64 MB con el video, deja sólo 448 MB para que el sistema trabaje, “megas” que sin importar el sistema operativo resultan escasos.

Hay que aclarar que no es muy complicado hacer el “upgrade” de memoria (o disco duro), pero luego de invertir entre 790 mil y un millón 99 mil pesos en el equipo, no cualquiera puede desembolsar inmediatamente el dinero que cuesta uno o dos Gigabytes de RAM.

Otro punto “inexplicable” es que no todas las versiones del MacBook incluyen un copiador de DVD: el modelo más económico sólo viene con copiador de CD y lector de DVD. Además, en las otras dos versiones el copiador de DVD incluido es “Single Layer” y sólo copia a 4x como máximo. Sin duda un atraso, si lo comparamos con los copiadores actuales.

Seguro que con estas decisiones Apple se aseguró de no disparar el precio de sus equipos o, en una perspectiva más desconfiada, trato de “forzar” a dar el salto a la línea Pro a quienes busquen más.

Por otra parte, el portátil incluye nada más que 2 puertos USB, o sea con solo conectar tu mouse y la impresora, el pendrive ya quedó fuera. Esto sin contar que a Jonathan Ive se le pasó algo muy elemental en el diseño: todos los conectores se ubican al lado izquierdo, lo que en la práctica hace que pases todo el cable del mouse alrededor del computador para poder conectarlo. ¿Era muy difícil poner un USB más al lado derecho?

Un elemento menor, pero que no dejamos pasar es que el sonido de los parlantes no es tan potente como el que entregan iBooks y PowerBooks.

Mucho se ha hablado del calor que genera la parte inferior del equipo en el lado donde se conecta el adaptador de energía. Más allá de chistes que se refieren a la posibilidad de freír un huevo sobre él, la verdad es que según nuestras pruebas, sí se calienta.

Dentro del equipo, el procesador perfectamente puede alcanzar los 80° C, llegando a calentar la superficie de tal modo que hace molesto tenerlo sobre las piernas. Aún así, en nuestras pruebas, la temperatura del MacBook se elevó menos que la del iBook. Además como se calienta en la parte superior del teclado, el calor no molesta mientras trabajas con el computador sobre una mesa, en cambio en el iBook el calor llega directamente a la parte en donde apoyas tu mano izquierda.

Finalmente, como mencionábamos antes, otro elemento negativo es que si quieres ser la envidia de tus amigos mostrando como en un monitor externo tienes Windows y en la pantalla del laptop MacOS, vas a tener que pagar la diferencia.

El adaptador mini-DVI a VGA (para conectarlo a un monitor) se vende por separado, a un precio aproximado de $16.000. Lo mismo, el adaptador para conectar el MacBook a una tele, un elemento clave a la hora de sacar partido al versátil Front Row.

Valoración final

Sin lugar a dudas existen equipos de otros fabricantes que ofrecen similares configuraciones a precios iguales o incluso menores, pero creemos que a esta ecuación necesariamente hay que agregarle los elementos que hacen particular al MacBook.

No sólo nos referimos a su lindo diseño y funcionalidades “marca Apple” como Front Row, MagSafe o la iSight, sino también a características como salida óptica de audio o Bluetooth 2.0, que otros fabricantes a lo sumo ofrecen como opciones.

Finalmente, la posibilidad de correr Windows, además del excelente sistema operativo de Mac (que dejamos para un próximo artículo), nos hacen recomendar como una excelente compra a cualquiera de los tres componentes de la línea: en nuestra opinión, los MacBooks llegaron a ganar.

Lo mejor:
– Diseño
– La potencia del Core Duo
– Bluetooth e iSight desde fábrica
– Front Row y control remoto
– MacOS + Windows

Lo peor:
– RAM compartida
– Grabador de DVD “lento”
– Se calienta
– Por ahora, no apto para quienes usan principalmente aplicaciones como Photoshop, Dreamweaver o DVD Studio, que aún no están disponibles en Binario Universal.
– Un tanto pesado para su tamaño

-Texto original en Revista Mouse.