La fiesta Firefox
Después de andar una hora y media en micro, que de paso fue una Transantiago de las más grandes, llegamos con la Lili a la ciudad deportiva de Zamorano, como a las 8 de la tarde.
Justo en la entrada nos topamos con el Nico que fue el flamante invitado y nos acompaño toda la noche. Como el viaje fue largo, extrañamos los huevos duros y el pollo asado para el camino, así que partimos al Jumbo a comprar algo para comer.
Después de haberme comido 3 empanadas, entramos a la fiesta y la verdad es que en la tarde todo indicaba que esto no iba a resultar, el espacio era gigante, eran como 2 canchas de fútbol, y como había poca gente se veía muy vació. Nos quedamos afuera un rato, y los grupos que estaban tocando eran realmente buenos, yo que pensaba que no me gustaba la música electrónica, me lleve una sorpresa, algunos grupos como Proyecto Lopetegui mezclaban hip-hop, rock y electrónica, con baterías y guitarras.
Pero lo peor estaba por venir, cuando llegaron unos amigos fuimos a la barra a comprar algo y NO HABIA COPETE, no es por ser alcohólico, pero es infaltable un copetito en los carretes, y ahí vendían solo bebidas energizantes y agua mineral (de luca y media).
Después de reponerme de la desilusión como a las 00:00 entramos al “Movement-Arenaâ€? por que según la programación estaba tocando Tony Mass, todavía no había mucha gente, pero igual había más onda, ahí pude ver la realidad de la electrónica, muchos tipos y tipas que se creían el cuento, incluso había un “chico technoâ€? muy divertido, a todo esto nunca supe si el que tocaba era Tony Mass.
En realidad la fiesta se empezó a poner buena como a las 2, ahí ya había más gente, había más onda en los ambientes y todo era más entretenido.
En resumen, mi primera fiesta electrónica fue muy buena, me gusto harto el ambiente y voy a tratar de ir más seguido a estos eventos. Lo malo es que falto un animador, no se, alguien que dijera que estábamos ahí por Firefox que estábamos a favor del software libre y esas cosas, por que en realidad todos andaban en su volada y no estaban ni ahí con la idea central de la fiesta.
Lo más malo es que no vendían copete y que al principio habían más guardias que gente. Lo más bueno fue que pude conocer al Nico que es demasiado buena onda, muy seco él.