Padre HurtadoNo puedo disimular mi alegría, por un momento quiero dejar de lado las cosas frívolas y materiales para dedicar un momento a un hombre que siempre he admirado.
Es que como no voy a hablar ahora de San Alberto Hurtado, el representa todo lo que yo llamaría un hombre santo, dio su vida para trabajar por los que más lo necesitan, pero no con actos particulares, si no con una gran empresa que ha seguido y va a seguir vigente por mucho tiempo más, por que el no dio caridad, solamente escuchó a los que pedían a gritos que los escucharan y respetando su dignidad les dio el espacio que necesitaban.
Como no iba a referirme al hombre que con sus manos construyo lo que ahora es la casa de muchos hermanos, como no voy hablar de una de las personas que más admiro y que por su paso por estos lugares sin quererlo marco a una comuna que actualmente lleva su nombre y es en la que vivo.
Es que el Padre Hurtado fue un gran hombre, pero saben que, yo conozco a muchos “padre hurtadosâ€? es que yo también fui un tipo que participó en la parroquia y si hay algo que me marcó, es la espiritualidad ignaciana, actualmente los jesuitas siguen trabajando muy de bajo perfil, todavía andan con los pies con barro y usando la misma ropa siempre, que de paso se la regalan. Están en poblaciones, están con las familias, están con los niños, están con los más pobres, siempre trabajando.
Es que simplemente los jesuitas son la raja, son el ejercito cristo.
Ahora hay que seguir trabajando, pero trabajemos desde adentro.