Buses troncal
Hoy a las 12 de la noche comienza el ultra manoseado, criticado, y esperado plan Transantiago; el que se supone cambiará total y progresivamente la forma de transportarse dentro de nuestra capital. Pero ¿resultará?
Me gustaría creer que sí, pero no, por que creo que los que están a cargo de todas estas reformas se les olvida algo demasiado importante y que para mí es fundamental, como somos los chilenos.
Por que el transantiago igual que los cobradores automáticos, y los paraderos diferidos, son modelos traídos desde afuera que son aplicados tal cual en nuestro querido chilito, por eso no funcionan; Los chilenos somos distintos a otras “culturasâ€?, aquí nos gusta que el chofer de la micro nos deje en la puerta de la casa, no en el paradero, nos justa que la micro se apure y si va muy lenta nos enojamos y le pegamos al suelo, no podríamos pensar siquiera en que los paraderos van a funcionar con horarios, si la cantidad de gente no cumple horarios ni en sus trabajos.
También hay que pensar que ahora yo he visto cuando la gente se enoja con el chofer, por que va muy rápido o por que va muy lento, y eso que en cada micro de ahora tienen capacidad para 60 personas y en las mañanas suben más de 100; imagínense en una micro que tiene capacidad para más de 100 personas, el chofer para como tiene que hacerlo y la gente se molesta, son más de 100 personas contra un tipo, lo van a matar.
A todo esto hay que sumar otras cosas, como que lo que empieza hoy no es más que el lanzamiento de nuevos buses que competirán con las clásicas micros amarillas, o sea se suman 1000 micros más circulando y se retiraron 300 amarillas, imagínense los tacos y es peor si pensamos en el porte de las nuevas micros troncales.
Mi experiencia como un inagotable pasajero de cuanto recorrido existe es que la idea es buena, pero no es nueva ni creada especialmente para Chile. Pongo el caso de las RedBus, antes para llegar al Duoc de Camino el Alba solo me servía la 638 y con suerte me afirmaba de algún lado para subirme, además era común ver a gente que le robaban y a pasajeros molestos con el chofer. Todo esto hasta que llegaron las RedBus, la primera impresión fue notable, las micros limpias, te ibas sentado, con tele y una pantallita que marcaba el tiempo y te mostraba las noticias, todo esto con el grato trato del chofer y su cobrador automático, pero eso duro solo meses, la ultima vez que la tome tuve que hacer cola, llego el encargado de los recorridos vendiendo los boletos debajo de la micro para que nos subiéramos más rápido, me fui parado y con la tele que apenas lograba verse por que tanto lomo de toro le había pasado la cuenta y una pantallita con la temperatura actual que marcaba 50° a las 8 de la mañana.
Ejemplos como ese hay muchos, ojala el trasantiago resulte, ojala.